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El Acompañamiento de las Doulas

Desde hace unos años, en diversos países del mundo, comenzaron a surgir las "doulas". Las doulas son mujeres que brindan un acompañamiento personalizado a la futura mamá. Las ayudan a realizar una adecuada capacitación para llevar adelante el parto, la lactancia y la crianza de los niños. En esta nota, te contamos su origen y funciones durante el embarazo.

 

 

 

En la actualidad, cada vez es más frecuente que la pareja se enfrente sola a la experiencia de la maternidad, debido principalmente a la pérdida de grupos de apoyo brindados en otros momentos pasados por familiares, amigos o incluso vecinos. Es habitual que la mujer ya no cuente con la experiencia transmitida por otras mujeres de la familia o incluso por mujeres de su barrio, como ocurría en tiempos anteriores. Para tratar de solucionar este inconveniente, que dificulta la adecuada capacitación para llevar adelante el parto, la lactancia y la crianza de los niños, aparecieron hace unos años las “doulas”, cuyos roles en realidad provienen de las antiguas acompañantes femeninas que asistían la mujer que estaba por dar a luz.

 
La doula es una mujer que acompaña a otra durante el embarazo, el trabajo de parto, el parto y el postparto, brindando apoyo emocional continuo durante este periodo, ayudando posteriormente en la lactancia y crianza del bebé y de los hijos mayores. Comenzando el acompañamiento durante el embarazo, la doula intenta que la mujer llegue confiada y segura al momento del alumbramiento. Estudios científicos han demostrado que las doulas son de gran ayuda durante el parto, ya que facilitan el trabajo de parto, disminuyendo el stress que genera la situación hospitalaria en muchas ocasiones. Asimismo, la doula es intermediaria entre el equipo médico y la embarazada durante el parto, interpretando las decisiones médicas y transmitiéndoselas a la mujer en proceso de parto. Asimismo, la doula acompaña a la reciente madre durante la adaptación a la lactancia evitando experiencias traumáticas.


Para una mujer, el parto, en un lugar no familiar y con personas desconocidas, es una situación que le genera temor y stress. Esto produce liberación de catecolaminas, que pueden demorar el trabajo de parto, reducir el flujo sanguíneo hacia el útero, placenta y feto, y alteraciones de la frecuencia cardíaca fetal. Todo esto puede llevar a la necesidad de mayores intervenciones médicas. La presencia de una mujer que le asegura que va a permanecer a su lado, que se preocupa de su bienestar y que actúa de intermediaria con el equipo de salud, reduce el nivel de temor y stress. Es muy importante que la doula se comprometa a acompañar a la embarazada durante todo el trabajo de parto, compromiso que le brinda confianza y seguridad, ayudando a que el parto sea recordado con placer, no convirtiéndose en un recuerdo desagradable para la futura madre. En este sentido, la doula es la encargada de humanizar el ambiente hospitalario, llegando incluso a aromatizarlo o musicalizarlo, en caso de ser posible. Asimismo, puede realizar masajes relajantes a la parturienta, para lograr que llegue en forma conciente y tranquila a la sala de partos. Está demostrado que la presencia continua de la doula reduce el pedido de anestesia por parte de la embarazada, al lograr controlar la respiración y la frecuencia de las contracciones. El rol de la doula es solo ofrecer apoyo emocional, estar presente en todas las necesidades de la mujer para permitirle ser la protagonista en ese momento crucial de su vida de manera que esta sea una experiencia positiva.


Hay que tener en cuenta, que la doula no reemplaza la presencia del padre durante el parto, sino que se trata de una compañía con distintas características que la masculina. En un parto ideal, tendrían que encontrarse ambos presentes para que la madre se sienta acompañada, protegida y segura frente a los médicos y enfermeros, que en su mayor parte son personas desconocidas, que, a pesar de ser imprescindibles para llevar el parto adelante, en ciertas oportunidades no lograr crear las condiciones de un parto humanizado. Incluso, la doula puede asistir al padre es una situación que habitualmente también le produce inquietud y nerviosismo.


Asimismo, es importante destacar que la doula no tiene que discutir las decisiones del equipo médico, ya que generalmente no cuenta con conocimientos médicos. De hecho, su función no es médica sino que es de acompañamiento y contención. En comprensible que ciertas sensaciones femeninas sean mejor comunicadas a otra mujer conocida que al sexo opuesto o a una desconocida. En este punto, no hay que confundir el trabajo de la doula con el de la partera, que asiste también el parto. La doula no brinda ayuda de tipo médico sino que más que nada se trata de apoyo emocional. Asimismo, su atención se dirige fundamentalmente a la mujer que está por dar a luz. No se ocupa de cuestiones obstétricas y no interfiere con el trabajo del médico ni de la partera. Su actividad se encuentra enfocada a atender las necesidades de la mujer. Es conveniente, asimismo, que la doula conozca previamente al resto del equipo, es decir, al médico obstetra y a la partera, así como a la familia directa de la embarazada, para lograr un clima armónico y de mutua comprensión. Por este motivo, es aconsejable que la relación con la doula comience desde el embarazo, algunos meses antes del alumbramiento.


En cuanto a la legislación argentina actualmente vigente, la ley 25929, que trata los derechos de padres e hijos durante el proceso de nacimiento, dice que “toda mujer, en relación con el embarazo, el trabajo de parto, el parto y el postparto” tiene el derecho “a estar acompañada por una persona de su confianza y elección durante el trabajo de parto, parto y postparto”. Sin embargo, en la Argentina todavía no está establecido el acompañamiento de las doulas como algo usual, sino que se trata de un fenómeno bastante reciente. Por ello mismo, es imprescindible tratar el tema previamente en el hospital o en la clínica privada para evitar inconvenientes innecesarios en un momento en el que no es conveniente perturbar la tranquilidad de la mujer que va a dar a luz.


Una vez finalizado el parto, la doula puede acompañar a la reciente madre durante el puerperio, ayudando en la lactancia. Debido a ello, es imprescindible que las doulas tengan una cierta capacitación en el tema, para lograr una lactancia exitosa y placentera para la madre. Dado que los primeros días de amamantamiento son muy cansadores para la madre, al no poder dormir apropiadamente, la doula es la encargada de ayudar en este proceso hasta que la madre logre habituarse a los tiempos de alimentación y descanso del bebé. Asimismo, la doula puede ayudar en el cuidado de los otros hijos, en caso de no tratarse del primer bebé. De todos modos, la mujer acompañada por la doula tiene que tener en cuenta las necesidades de ésta última para que ella también pueda atender su propia familia y el resto de sus relaciones sociales. Es conveniente que el trato sea lo más flexible posible de ambas partes, teniendo presente el compromiso por parte de la doula de acompañar lo más continuamente posible el embarazo, parto y puerperio.


El acompañamiento de la doula es recomendable tanto para madres primerizas como no primerizas, ya que en las primeras es más común el temor y la inexperiencia y en las segundas es más probable el cansancio frente a las múltiples obligaciones por parte de los otros niños de la familia. Asimismo, en el caso de embarazo múltiple, es sabido el mayor esfuerzo que implica la adaptación a los ritmos de alimentación de los bebés, lo cual implica un mayor agotamiento para aquellas madres que no cuentan con la ayuda necesaria.


Frente a la carencia de los consejos de las madres y las abuelas de otros tiempos pasados, y al acompañamiento de otros miembros femeninos, o incluso a la crianza conjunta de los niños pequeños propia de otras culturas, el acompañamiento de las doulas logra en la sociedad moderna suplantar estas faltas logrando que la futura madre goce del embarazo, el parto y el puerperio, al sentirse segura de sus conocimientos y tranquila de tener la ayuda de otra mujer durante este período.

 

 


Para ampliar el tema, se sugiere ingresar en los siguiente sitios:

www.doulasdeargentina.com.ar
www.fundacioncreavida.org.ar
www.fundalam.com.ar

 

 

Para acceder a datos científicos sobre el beneficio del acompañamiento de las doulas se puede leer el artículo de la Revista Chilena de Ginecología y Obstetricia titulado "Aportes de las Doulas a la Obstetricia Moderna".

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