Registrarse |
materna
Buscar
Página de Inicio
RecomendarFacebook Twitter Favoritos
Me gusta este artículo 9

Facebook

Twitter AddThis

Nuevos Vínculos Familiares

La llegada del bebé a la casa es un acontecimiento milagroso y también social. La mamá quiere dar a conocer a su bebé y la familia está feliz por la llegada de un nuevo miembro.

 

Este proceso milenario de todas las sociedades y a lo largo de todas sus generaciones explica que sea tan natural el hecho de poner al recién nacido en contacto con sus familiares. Sin embargo, también es entendible que no pueda abrirse la socialización del bebé con todos los integrantes de su grupo familiar en el mismo momento. Entre otros factores, hay que considerar que la mamá y el papá son los primeros que tienen derecho a conocer a su bebé íntimamente, sentirlo propio, para después compartirlo con el resto. Esto no significa privar a los abuelos, tíos y demás de las expectantes visitas, pero es bueno establecer una limitación de tiempos los primeros días para dar lugar a la mamá, sobre todo, para que consiga readaptar su cuerpo y su mente a la vida cotidiana. En esta tarea, el papá puede cooperar mucho, pidiendo visitas cortas a la familia a la vez que muestra un gran sentido de gratitud a todos por interesarse por el recién nacido.

 

Sin embargo, no es conveniente que la necesidad de los papás hacia su hijo los lleve al extremo de aislarse y evitar a los demás. La experiencia que los abuelos aportan a la historia del bebé es irreemplazable, aunque se cuestione el modo en que educaron a uno o ambos flamantes padres.

 

“Estar dispuesta a oír consejos la pone a una en posición de tener que estar a veces (tal vez la mayoría de las veces) en desacuerdo”, dicen las autoras de “Todo sobre el primer año de tu hijo”, Eisenberg, Murkoff y Hathaway. Pero, añaden, “esto no debe ser motivo para que deje de hablar con su madre (o con la madre de su esposo) sobre los preparativos para recibir a la criatura y después para atender a su cuidado”.

 

Probablemente, la abuela estuvo, en su momento, disconforme con su propia madre o suegra cuando nacieron sus hijos, y recordarle esto a ella puede servirle para que acepte mejor los límites que ahora se le pongan a sus opiniones. Lo que conviene sobre el cuidado de los hijos cambia con el tiempo, y lo mejor es conservar el sentido del humor cuando se estén transitando este tipo de terrenos. Si no hay acuerdo, habrá que explicar a los familiares el punto de vista personal, hablando con franqueza y recordando siempre la buena voluntad que debe ser guía de todas las intervenciones.

 

En cada una de las relaciones familiares hay que considerar al bebé por encima de los pareceres de la pareja de padres. Ellos son quienes el día de mañana necesitará de la presencia, la ayuda y el afecto de los que tenga cerca, y en este sentido es bueno recordar que una familia que se quiere, a pesar de las diferencias, siempre estará presente. Los primitos, por ejemplo, aportan un tipo de afecto especial y diferente. Es cierto que en las primeras visitas querrán tal vez tocar demasiado al bebé, más de lo que le gustaría a la mamá. A lo mejor lo harán bruscamente, por celos, o incluso hasta lo despierten de una siesta lograda con tanta paciencia por la mamá. Pero, ¿cuánto es una siesta en la vida de un niño comparado con lo que será su vínculo con el primo o la prima? Dejar que el niño conozca a su futuro compañero de juegos hará más fácil construir la relación entre ellos, aun dejando que se manifiesten los  celos, ya que esto puede conducir  hacia otros modos de expresión más favorables para el bebé.

 

Ya que la llegada del bebé provoca revuelo en la mayoría de las familias (las abuelas opinan, los primos quieren tocar, los tíos llaman o visitan y todos dan consejo), lo bueno es ver estas reacciones como naturales y aprender a sobrellevarlas, dejando pasar la mayoría de los comentarios que no se crean pertinentes.

 

Por supuesto, en el caso de que algo sea realmente molesto para los papás, lo más conveniente es decirlo con claridad y ternura, con la certeza de que en el fondo sólo hay una buena intención.

 

En realidad, todos los miembros de una familia cumplen una función importante para el bebé y pueden darle algo que él necesita o va a necesitar pronto. Entonces, lo más sensato es pensar en él y tratar de tomar ese aspecto en el que cada uno de los parientes se convierte en un aliado de la educación de los chicos, incluso de este bebé pequeñito.

 

Como afirman las autoras de “Todo sobre el primer año de tu hijo”: “si la paternidad es una responsabilidad, ser abuelos es una recompensa”.

Volver - mundomaterna.com



Comentarios
Los comentarios escritos por ustedes serán respondidos personalmente a sus casillas de mail.

Debe estar logueado/a para enviar un comentario.


Copyright 2014 materna | Todos los derechos reservados
Contacto Contacto | Página Inicio Página Inicio | Recomendar materna
Seguinos en:
POWERED BY Logo Proximitas