Registrarse |
materna
Buscar
Página de Inicio
RecomendarFacebook Twitter Favoritos
Me gusta este artículo 18

Facebook

Twitter AddThis

¿Por Qué Tantos Resfríos?

La llegada del primer hijo a la familia trae una inmensa alegría, pero también puede ser una fuente de preocupación y desvelo. ¿Por qué hasta los dos años un bebé se resfría tanto? ¿Cómo darnos cuenta cuándo se trata sólo de mocos aislados y cuándo conviene consultar con el pediatra? Aquí, una guía completa para actuar en cada caso.

 

  Noches en vela, muchos mocos y ojitos llorosos. Resfríos y malestares, sobre todo en el invierno, son algo común en los dos primeros años de un hijo. Pero ¿cuál es la explicación por la que los chicos se enferman tanto durante esta etapa?

 

Virginia es mamá primeriza de un varón de dos años: “Durante el primer año de Felipe estuvimos corriendo de resfrío en resfrío, pasó congestionado inviernos enteros”, afirma. La Sociedad Argentina de Pediatría (SAP) confirma esta percepción: “La infección respiratoria aguda, (IRA) denominada frecuentemente resfrío común o catarro, es la principal infección en todas las edades, en especial en pediatría, y representa más del 50% de las consultas médicas en los meses de invierno.”

 

Uno de los motivos por el que los bebés se resfrían tanto es porque su sistema inmunológico es todavía inmaduro en relación con el de un adulto, lo que los vuelve más vulnerables a las enfermedades. Además, hay más de 200 virus que pueden causar un resfrío, y su sistema de defensa tiene la capacidad de ir generando anticuerpos sólo a medida que su cuerpo tiene contacto con ellos. O sea, se podría decir que un niño tiene un largo camino por recorrer a lo largo de su vida en materia inmunológica.

 

A esta predisposición del chico se suma su tendencia natural a explorar con los cinco sentidos ese mundo inabarcable que lo rodea: toca (y muchas veces se lleva a la boca) todo aquello que puede si su mamá no lo está mirando, por lo que le resulta muy fácil estar en permanente contacto con los virus. Todo lo que tiene que hacer es llevarse los dedos a la boca o frotarse los ojitos cuando tiene sueño.

 

Como indica la SAP , está estudiado que durante los meses de otoño e invierno los chicos se "pescan" aún más enfermedades, sobre todo por el aire frío y porque la calefacción seca las membranas nasales, lo que facilita que los virus entren y se instalen. Otro factor influyente es que durante los meses invernales un chico pasa muchas más horas dentro que fuera de la casa debido al frío, que es justamente donde hay más virus dando vueltas.

 

Estudios recientes confirmaron que los bebés que pasan gran parte del día en una guardería tienden a resfriarse y a tener mocos con más facilidad que aquellos que están en su casa. El contacto permanente con otros chicos amplía las posibilidades.

 

¿Cómo se trata el resfrío de un bebé? Si es de origen viral, no hay mucho que un remedio pueda hacer. Salvo esperar que pase. Aunque la mamá puede ayudar para que esos días de incomodidad no lo sean tanto. Sobre todo, asegurarse de que el bebé descanse varias horas al día, tome mucho líquido y esté expuesto al vapor mediante baños hechos a tal fin.

 

Como un bebé no es capaz de sonarse la nariz por su cuenta hasta que tiene alrededor de cuatro años, hay algunas cosas que su mamá puede hacer para ayudarlo a descongestionarse:

 

Siempre con la previa aprobación del pediatra, tirar la cabeza del bebé suavemente hacia atrás y aplicar una pocas gotitas de solución fisiológica que lo ayudarán a respirar mejor.
Aplicar algún producto para bebés en la zona irritada de la nariz para que no le arda.
Llevar el bebé al baño y dejar correr el agua bien caliente con la puerta cerrada para que el vapor del ambiente ayude a aflojar la mucosidad.
Dos toallas por debajo del colchón de su cuna elevan su cabeza y lo ayudan a respirar a mejor. Pero a no exagerar: si se lo levanta demasiado puede perder equilibrio.
A la hora de dormir, puede usarse la sillita del auto para que el bebé mantenga una posición de relativa mayor comodidad.

Productos naturales como el mentol y el eucaliptos ayudan a descongestionar.
Ahora, si el resfrío y la mucosidad persisten, ¿cuándo es prudente llamar al pediatra? Si el bebé es menor de tres meses, inmediatamente. Si es mayor, conviene llamar al médico si los síntomas no mejoran o incluso empeoran luego de cinco a siete días. El hecho de que la tos se vuelva más áspera también es signo de alerta y motivo de consulta.

 

Un bebé seguramente tendrá varios resfríos y mucosidad sobre todo en los primeros dos años de vida. Aunque para su mamá sea imposible evitar la posibilidad de contagio, estar informada y atenta puede ayudarlo a pasar por la enfermedad lo mejor y lo más rápidamente posible.

 

 

Nota supervisada por el Equipo Médico de Mamashelp.

Volver - mundomaterna.com



Comentarios
Los comentarios escritos por ustedes serán respondidos personalmente a sus casillas de mail.

Debe estar logueado/a para enviar un comentario.


Copyright 2014 materna | Todos los derechos reservados
Contacto Contacto | Página Inicio Página Inicio | Recomendar materna
Seguinos en:
POWERED BY Logo Proximitas